Para mí, Kenia es sinónimo de safari y vida salvaje. Durante mi viaje por el país, me quedó claro lo impresionante que es la naturaleza y la alta probabilidad de ver animales salvajes de cerca. Desde vastas sabanas hasta lagos y parques nacionales, cada región tiene su propio encanto.
Kenia es famosa por sus safaris, y con razón. En parques nacionales como el del lago Nakuru y otras reservas, se pueden avistar animales como rinocerontes, jirafas y búfalos, e incluso algunos depredadores. El paisaje es variado y el país se presta perfectamente para un viaje por carretera. Esta combinación convierte a Kenia en un destino que deja una huella imborrable.