He visitado Croacia varias veces, y cada viaje me reveló una faceta diferente del país. Mi primer encuentro fue en invierno, durante la Navidad en Zagreb. Más tarde, siguieron los viajes por carretera a través de la bahía de Kvarner y las islas del sur, visitando Cres, Rab, Mljet, Korčula y Dubrovnik, entre otras. Lo que siempre me impresiona es el color del agua. Las bahías e islas tienen un aire casi tropical, sobre todo fuera de temporada alta, cuando todavía hay relativa tranquilidad.
Croacia combina costa, cultura y naturaleza de forma accesible. Parques nacionales como Risnjak y Učka, pueblos históricos e islas de fácil acceso hacen del país un destino ideal para un viaje por carretera o una aventura de isla en isla. Si bien su popularidad ha aumentado en los últimos años, y los precios también, Croacia sigue siendo un destino versátil y de fácil acceso.